El 22 de octubre de 2024, la Oficina de Protección Financiera del Consumidor (CFPB, por sus siglas en inglés) finalizó la regla sobre los Derechos de Datos Financieros Personales, acercando a EE. UU. a la adopción de un sólido marco de banca abierta. Esta nueva regulación está diseñada para empoderar a los consumidores, permitiéndoles autorizar a terceros a acceder a su información financiera. La regla final tiene como objetivo fomentar la competencia en los mercados bancarios, de crédito y de pagos, facilitando que los consumidores cambien de proveedores sin perder acceso a la información financiera esencial.